lunes, 12 de marzo de 2018

Dejándose llevar

Calma que precede a los instintos desatados,
y un susurro traído por el viento.

Destellos de desasosiego que inundan
una cabeza llena de fantasías.

Horas que parecen eternas,
cuando se espera el momento de volver a soñar.

Destinos diferentes que se unen,
en la vorágine de lo prohibido e incierto.

Vidas que conectan,
donde se pierde la realidad.

Puertas que se abren al mundo,
ese que a oscuras se atraviesa.

En busca de un faro,
donde atracar los deseos.

Así, entregados
perdiendo los miedos a decir que ¡si!

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