Tus ojos gritaban
felicidad,
mientras corrías
en libertad.
Esperabas
paciente
ese sonido
que no era indiferente.
Abalanzándote
demostrabas
al mundo
lo que me querías.
Todo de pronto
acabó
y tus ojos
no se volvieron abrir.
Dejar libre la imaginación para escribir lo que a veces tenemos miedo de hacer.
Y no era lo que imaginé pero todo se disfrutó por que compartir horas de risas, confesiones y puestas al día, hace que sea maravilloso. Sen...
No hay comentarios:
Publicar un comentario