Adivinas mis miedos
dándome un detalle
sutil y perfecto
que calma mis demonios
cuando más ausencia hay
que desborda mi estabilidad
apareces como un soplo
que insufla vida a mis días
para asegurarte que estoy bien
me rescatas de mis neuras
devolviéndome tranquilidad
sin tocarme, ni rozarme
logras apaciguar el desorden
que nubla mi razón
pasando a estado neutral
viendo los días
desde un mejor prisma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario