Creo que en mi interior
esa niña nunca muere
a veces insegura, flemática
otras rebelde, apasionada
que vive en un sueño constante
de un mundo mágico, diferente
donde el amor lo puede todo
y es todo el amor
que cuando se entrega el alma
siempre se recibe en igual manera
sencilla, pura, natural
disfrutando sin miedos
los sentimientos y emociones
que se crean con un beso,
una sonrisa o una caricia
que se cuela tan dentro
y es tan real y eterno.
Que llegue a ti
toda esa magia
que mi corazón guarda
ansiando volver a disfrutar
de esa mirada que lo
hipnotiza.
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