La ilusión que crecía
se perdió
dejando un rastro
de hojas caídas
que revolotean
a merced del viento
sin voluntad
sin sentido
sin destino
solo dejarse llevar
hasta que un milagro
las haga detener
su ritmo
para dar sentido
de nuevo
a lo que plantaron
esperando verlo crecer
y ahora el tiempo
detiene
su avance
con la incertidumbre
si podrán soportar
el frío invierno
que azota
sin piedad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario