Se escapó ese corazón
hacia un horizonte distante
entregado sin miedos
sin la certidumbre de saber
que le esperaba si lo hacia
los primeros pasos
con los rayos de sol
que despuntaban al amanecer
lo acompañaron
y sin darse cuenta
el tiempo cambió
su alegría se mantenía
pero poco a poco
los rayos se escondieron
y un manto blanco apareció
al inicio divertido y mágico
pero que a cada minuto
impedían su avance
¿Le avisaban de algo?
seguramente
hasta llegar a ese punto
donde no pudo más
y entre ese espectacular,
gélido y mágica estampa
decidió esperar
que sus latidos y su calor
fuesen suficientes
para llegar a su destino
pero ...
pronto durmió.
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