Y viéndose a los ojos
cogidos de las manos
hicieron la promesa
sin emitir sonido,
pero certeros
de que ambos
deseaban lo mismo
en ese instante,
detener el mundo
crear el suyo
juntos
para la eternidad.
Dejar libre la imaginación para escribir lo que a veces tenemos miedo de hacer.
Y no era lo que imaginé pero todo se disfrutó por que compartir horas de risas, confesiones y puestas al día, hace que sea maravilloso. Sen...
No hay comentarios:
Publicar un comentario