Cuando creo estar
cayendo sin red
hacia un abismo
que no tiene fin,
una luz se hace
presente
cogiendo mis manos
frenando mi caída,
me devuelve
esa esperanza
que creía perdida
en el silencio,
pone mis pies
en el suelo
dándome un cálido
beso de fe.
Dejar libre la imaginación para escribir lo que a veces tenemos miedo de hacer.
Y no era lo que imaginé pero todo se disfrutó por que compartir horas de risas, confesiones y puestas al día, hace que sea maravilloso. Sen...
No hay comentarios:
Publicar un comentario