Esa mirada,
que iluminó
ese sendero
de soledad.
Palabras,
que animaron
a seguir
por mis sueños.
Abrazos,
que reconfortaron
cuando lágrimas
inundaban el rostro.
Esa persona,
que estuvo ahí
sin estar jamás
pero me complementó.
Dejar libre la imaginación para escribir lo que a veces tenemos miedo de hacer.
Y no era lo que imaginé pero todo se disfrutó por que compartir horas de risas, confesiones y puestas al día, hace que sea maravilloso. Sen...
No hay comentarios:
Publicar un comentario