Corrí en contra del amor
esquivando sus flechas,
el insistente,
logró colarse lentamente.
Buscó ese resquicio
donde mi voluntad
flaqueaba
para cobijarse en mí.
Decidió hacerme sentir
todo aquello que olvidado
estaba,
para hacerme feliz.
Vólatil, efímero
como siempre se volvió
y sin razón,
un día me abandonó.
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