¡Yo que te amaba!
con todas las fuerzas
de mi ser
entregándote
sin miedos
mi alma
mi corazón
evitando escuchar
todo lo que
hablaban de ti
defendiéndote en
silencio
hasta el final
no buscando
la confrontación
dándome las explicaciones
que te pertenecían
a ti,
y a pesar de todo eso
lo único que buscaba
era que me amaras,
sin otra condición.
Pero, aquí estamos
de frente
sin que puedas negar
ya nada
pues si lo haces
te estarías
riendo directamente
en mi cara
ya no caben dudas
tengo las certezas
no caben
las malas
interpretaciones
todo es tan claro
como el próximo
amanecer
no eres capaz
de defenderte
ni pedir perdón
¡ahora!
mi furia se desatará
para hacerte pagar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario