Quise volar de tu mano
a un mundo perfecto
creado para corazones
que supieran amar.
Entre la tormenta
daños irreparables
sufrió la piel
esperando renacer.
El tiempo ahogaba
la esperanza inmutable
de poderte retener
entre mi querer.
Ahora, se detiene
la vida, el tiempo
dejando atrás
lo que nunca pudo ser.
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