Y cuando dabas todo por perdido
habiendo recurrido a todas las plegarias
donde tus brazos habían dejado de luchar
decidida a perderte en los escombros
chocar contra las rocas
desaparecer sin que un recuerdo quedase
justo antes de cerrar tus ojos
una luz en el horizonte
ese faro te devolvió la esperanza
reinó el silencio
y un tímido último rayo de sol
se escondía en un espectacular naranja
que cubría el cielo
se posó en tu rostro
aunque sutil, logró estremecer
era como ver que alguien
tendía su mano
para ayudarte a salir
de esa pesadilla
fortaleciendo tu espíritu,
calentando tu corazón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario