Te colaste en mi alma
anidaste tan dentro
en el calor de mis latidos
tomando entre tus manos
un débil corazón
que parecía exhalar
su última contracción
con caricias, besos y susurros
renovaste su existencia
dándole motivos hermosos
para acelerar su ritmo
haciéndolo disfrutar
de un rayo de sol
mientras en remanso de paz
acomodaba sus sentidos
le diste todo
él te correspondió
entregándote todo el amor
que en su interior
albergaba.
No hay comentarios:
Publicar un comentario