Me dejé atrapar por la desidia
decidí bajar los brazos y dejar de luchar
encerrarme en los silencios
intentar desaparecer de ese mundo
donde solo era una pieza más
mi esencia me abandonó
a pesar de tenerlo todo ... todo lo perdí
mi alma había muerto
y mi piel dejó de sentir.
Y cuando parecía más perdida
en un mar revuelto y furioso
un faro iluminó mi existencia
haciéndome nadar hasta la orilla
donde un remanso de paz me acogió
curó mis heridas, limpió mi alma
dejó que volviera a creer
para luego hacerme sentir
que la vida empezaba de nuevo.
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