Cayó en la tentación
y sus miedos
se hicieron
realidad palpable.
El silencio inundó
su alma
que su corazón
dejó de latir.
Interminable
espera
con recuerdos
flotando.
De pronto
esa luz apareció,
preguntándose
¿debo seguir?.
Dejar libre la imaginación para escribir lo que a veces tenemos miedo de hacer.
Y no era lo que imaginé pero todo se disfrutó por que compartir horas de risas, confesiones y puestas al día, hace que sea maravilloso. Sen...
Cuando la pasión promete, hay que seguir SIEMPRE
ResponderEliminarNo queda, otra.
Eliminar