No finjo lo que no siento
mi rostro es un libro abierto
donde leer mis pensamientos
aún, los más escondidos
Así no viajo con exceso de equipaje
en este mundo, que a veces
se convierte en una carrera
contra el reloj de los miedos
Intentan encadenar
nuestra frágil cordura
para hacernos caer
en las tierras del olvido
Donde a veces, dormimos
esperando despertar
en el momento oportuno
que nos permita vivir.
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