nuestras almas se encontraron
donde la luna iluminaba
nuestros cuerpos escondidos
Con las olas,
la pasión aumentaba
entregándonos por completo
al vaivén del placer
Despojamos los misterios
con besos que caldearon
las aguas del inmenso océano
donde nuestro deseo manaba
Sin complejos,
se mostraron los defectos
cubiertos con caricias perfectas
que nos llevaron otra vez, al cielo.
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