No ha sido un sueño,
es nuestra realidad
la misma que nos impulsa
a seguir por el mismo sendero
de paz y felicidad
la que hace
que el pecho lata desbordado
haciendo de la piel un lienzo
donde seguimos escribiendo
capítulos de nuestra historia
que ante todos
parece irreal, descompasada,
pero en el interior
de nuestras almas
sabemos perfectamente
que es lo que queremos
vivir ... eternamente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario