Acude a mi mente
esas mañanas
con olor a café
y miel en mis labios
viendo tu cuerpo dormido
tranquilo como un bebé
que ha dormido en mi regazo,
la felicidad me inunda
una sonrisa aparece
el corazón se acelera
mi mente vuela
a mil kilómetros
hacia esa sensación
de tranquilidad
que tú me ofreces,
eso que no se compra
con dinero e irónicamente
es lo más valioso,
juntos con amor
amar para estar juntos,
nuestra promesa
no dicha.

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