martes, 24 de noviembre de 2015

Presagio de una vida

Miedos que calientan témpanos de hielo que anidan en la creencia de que pronto volverás al nido que te alimentó.

Destinos lejanos que se a veces se acercan para hacer brotar lágrimas intensas que limpian las heridas como la sal.

La vida sigue creciendo mientras el mundo se hace pequeño en la inmensidad de mi dolor que es inútil pero me ayuda a despertar.

Se evapora la existencia de un nuevo amanecer cuando al caer la noche se cierran los ojos para descansar de una vez.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Lo perfecto ... en lo imperfecto

Y no era lo que imaginé pero todo se disfrutó por que compartir horas de risas, confesiones y puestas al día, hace que sea maravilloso.  Sen...