jueves, 12 de marzo de 2015

Trece veces

Trece veces intentando jugar al amor
abriendo mi mente a ese sentimiento
donde mis alas al viento
siempre se truncaron por rayos de sol

Trece veces creí tocar el cielo
pero de nuevo, era un espejismo
un golpe en mi sensibilidad me hacía despertar
para llorar lágrimas amargas de incomprensión

Trece veces mi corazón palpitó aceleradamente
ilusionado se dejó leer como un libro
para luego caer en la cuenta
de haber sido un juego o un número nada más

Ahora, veo ese pasado oscuro
que me podría llenar de dolor
en cambio escogí buscar el último número
que me haga vibrar en la vida





No hay comentarios:

Publicar un comentario

Lo perfecto ... en lo imperfecto

Y no era lo que imaginé pero todo se disfrutó por que compartir horas de risas, confesiones y puestas al día, hace que sea maravilloso.  Sen...