Lentamente
deshidratando mi alma
las fuerzas me abandonan
ha caído una losa
sobre mis hombros
atormenta mis sentidos
no me deja razonar
me impide avanzar
obligándome a caer
súbitamente
todo empezó
no logro entender
de donde apareció
fue un torbellino
ahora sólo existe
lo que desencadenó
esparciendo por el camino
la tranquilidad
que antes tenía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario