Entre risas y juegos
la tarde pasó
nuestros cuerpos
revolucionados
con amor se trataban
confidencias,
deseos y fantasías
habladas
eramos sólo tú y yo
el mundo dejó de existir
fue el latir de los corazones
que tomó la potestad
del rumbo de nuestras ilusiones
haciendo que todo parezca real
sin fisuras ni miedos.
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