Cuando el alba afloraba
entre cálidos brazos
mi cabeza reposaba
en el vaivén de su respiración
mientras en mi mente
se liberaba
disfrutando de esos minutos
que en silencio
pero gritando todo
la vida se hace perfecta
y llena de felicidad.
Dejar libre la imaginación para escribir lo que a veces tenemos miedo de hacer.
Y no era lo que imaginé pero todo se disfrutó por que compartir horas de risas, confesiones y puestas al día, hace que sea maravilloso. Sen...
Siempre me gustó ese vaivén de mi cabeza sobre su pecho
ResponderEliminarRecuerdos que perduran en la memoria.
Eliminar