Acudes con caricias ardientes
que calcinan mis deseos
cuando te posas en mí,
me envuelves en narcóticas
fantasías
donde mi cuerpo, alma y ser
te pertenecen sin reparos,
aunque sea
solo besos
que cubran mis miedos
suficiente es
para mi alma
en sentirte tan parte de mí,
para una eternidad.
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